EL OTRO SUR

Al noreste de la comunidad Andaluza, dentro de la provincia de Jaén, encontramos un lugar donde muchos de los tópicos asociados a la comunidad sureña desaparecen. La idea de una Andalucía seca, de un Jaén donde solo existen lomas y olivos, deja paso a hectáreas y hectáreas de abruptas sierras vestidas de pinares. 


Con 214.300 hectáreas, el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas es el mayor espacio protegido de España y el segundo de Europa. Todo su conjunto forma parte del Sistema Prebético, llegando sus cimas a superar los 2.100 metros de altura, y conservando además una de las mejores masas boscosas de la Península Ibérica. Por si no fuera poco, está considerado uno de los principales “puntos calientes” de la biodiversidad europea. Para hacerse una idea, en este parque están representadas, aproximadamente, el 18% de las especies de flora europea y el 22% de las especies de vertebrados, a pesar de que solo ocupa el 0,02% del territorio continental.

Pero vayamos al grano… Si tomamos cualquiera de las carreteras que lo recorren, pronto nos daremos cuenta de que este parque natural posee una enorme red fluvial, que junto con las diferencias climáticas y altitudinales que presenta, lo convierten en un más que interesante lugar para practicar la pesca con mosca. Existen una gran variedad de especies y escenarios: barbo en los tramos bajos de los ríos, carpa y bass en el embalse del Tranco y trucha común en ríos de media y alta montaña, con poblaciones que pasan por ser unas de las más importantes del sur de la Península. Para no alargarnos en exceso (y para que no os durmáis mientras leéis este articulo) únicamente hablaremos de los tramos más interesantes para tentar a estas últimas.


Encontramos, dentro de los límites del espacio protegido, dos cuencas hidrográficas: la del Segura y la del Guadalquivir. Como es lógico, en cada cuenca existe una línea genética de trucha distinta, y las características de los ríos cambian, por lo que los comportamientos de las pintonas varían de un lugar a otro. Aun así, a rasgos generales, nos encontramos con unos ríos marcadamente mediterráneos, muy calizos y con fuertes estiajes.

Si dividimos los ríos en sus diferentes cuencas encontramos:

CUENCA DEL SEGURA

Río Segura. Nace a 1.413 metros de altitud, muy cerca de la localidad de Pontones. Ya en sus primeros kilómetros podemos encontrar el coto sin muerte de Pontones, pero es, sin duda, el coto de la Toba su tramo más conocido. De unos 7 km de longitud, el rio Segura presenta en este tramo un cauce de unos 5-7m de anchura, con un lecho calizo y colmatado. Las truchas son muy selectivas, con un comportamiento esquivo y reacio. No obstante, no es tarea imposible clavar media docena de tamaño medio, si nos acompaña la actividad de las pintonas y acertamos con la imitación. Las mejores Jornadas de pesca en este coto tienen lugar, sobre todo, en los meses de Julio y Septiembre. Por desgracia, debido al furtivismo al que esta sometido, sus poblaciones piscícolas sufren fuertes variaciones a lo largo del tramo, y nos encontramos muchas zonas donde no hay ni rastro de pez alguno.

Río Madera. Primer afluente del río Segura, cuenta con un coto sin muerte en su parte baja y un libre sin muerte inmediatamente en la zona superior al coto, ambos en régimen de alta montaña. Este rio, de caudal bajo y anchura variable, cumple perfectamente con las características de un pequeño rio de montaña mediterránea: aguas calizas, fondos colmatados y gran variabilidad de caudal a lo largo de la temporada. Atraviesa durante todo su recorrido unos espectaculares bosques de pino Laricio (Pinus nigra subsp. salzmannii) y posee una más que aceptable población truchera, pero en su mayoría de pequeño tamaño (de unos 18-20 cms. de media) y muy desconfiadas ante la presencia de pescadores, por lo que tendremos que afinar nuestros lances y pasar desapercibidos tanto como podamos.


Río Zumeta. Nace en las proximidades de la localidad de Santiago de la Espada y en gran parte de su recorrido hace frontera entre Jaén y Albacete. Entre sus tramos de pesca destaca el coto sin muerte de Tobos, donde, con suerte, podremos capturar alguna trucha de buen tamaño. No obstante, este río cuenta con unas poblaciones de trucha muy diezmadas debido al constante furtivismo que sufre. 

CUENCA DEL GUADALQUIVIR

Río Guadalquivir. Aunque cuenta con algún otro tramo truchero, es sin duda el coto de Puente Ortega el más interesante de todos. Debido a la cantidad y calidad de truchas que posee, el tamaño de estas y el paisaje que lo rodea, este coto se ha ganado una gran fama nacional en los últimos años, llegando a acoger en 2011, la XXII edición del Campeonato de España de Salmónidos Mosca, junto con el coto de Cillero que se encuentra inmediatamente por debajo de este. 
Un magnífico coto para el mosquero: de cauce amplio y ancho, con numerosas posturas y largas tablas. El único gran inconveniente de este coto es que sus aguas están reguladas y, cuando se abren las compuertas el embalse de El Tranco de Beas (cosa que suele ocurrir durante gran parte de la temporada), resulta casi imposible la práctica de la pesca.


Río Borosa. Afluente del Guadalquivir aguas arriba del embalse del Tranco, cuenta con tres acotados de pesca: dos sin muerte y uno intensivo.

Si comenzamos su recorrido desde su desembocadura en el Guadalquivir (único punto al que se puede acceder en coche, ya que el camino que sigue el curso del rio está prohibido a la circulación) nos encontramos con el coto Charco de la Cuna, de régimen intensivo y poblado con trucha arco-iris que proviene de continuas repoblaciones.

Siguiendo el curso topamos con el coto sin muerte de Borosa. Este coto posee una longitud de unos 3 km y una anchura media de 5 o 6 m. De orillas no muy pobladas de vegetación, su cauce alterna saltos y chorreras con grandes pozas. Los peces son más bien de pequeño tamaño (17-25 cm.) y, en ocasiones, muy desconfiados. Cabe destacar la calidad paisajística del lugar, con zonas de estrechos llamadas aquí “cerradas”, como las de Elías o la Huelga del Nidillo. Os recomiendo que intentéis pescar este coto en época de baja temporada turística o bien entre semana, ya que la ruta que sigue el curso del río Borosa es una de las más visitadas del parque natural, por lo que en puentes y festivos resulta un poco agobiante de pescar debido a la cantidad de gente que la transita. 

El último tramo pescable, si seguimos ascendiendo por el cauce, es el coto sin muerte de Huelga del Nidillo. Coto de similares características al anterior, es visitado por pescadores dispuestos a dejar el coche a dos horas de la zona de pesca. 

Río Guadalentin. Destaca en este río el coto sin muerte de homónimo nombre. Sus aguas, consideradas de alta montaña, dan cobijo a trucha de pequeño tamaño, pero de muy buena calidad genética. Es estrecho y difícil de pescar, pero de gran belleza paisajística.

A todos estos tramos para el disfrute del pescador a mosca, se le añade una amplia oferta en cuanto a servicios turísticos se refiere y unos paisajes de ensueño, sin duda un lugar para relajarse y dejar pasar el tiempo… ¿qué más se puede pedir? 

Para mayor información podéis visitar la web de la Junta de Andalucía o la del parque natural:

www.juntadeandalucia.es/medioambiente 
www.cazorlaseguraylasvillas.com/ 

Hasta el próximo artículo y… ¡buena pesca!

-Texto y Fotos: Alejandro Alonso


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